REIKI COMO APOYO EN EL DESARROLLO HUMANO
Más allá del desarrollo personal, un camino de reconexión con nuestra esencia
Wanda Álfama

A lo largo de la vida, buscamos crecer.
Buscamos conocimiento, asistimos a cursos, desarrollamos competencias, establecemos metas y aprendemos nuevas herramientas que nos permiten perfeccionar aquello que hacemos. Invertimos en el desarrollo personal porque queremos evolucionar, superar desafíos y construir una vida más equilibrada y plena.
Pero existe una dimensión del desarrollo que, muchas veces, permanece olvidada: el desarrollo humano.
Desarrollar al Ser Humano es mirar quiénes somos más allá de los roles que desempeñamos, de las capacidades que desarrollamos y de las expectativas que aprendemos a cumplir.
Es un proceso de autoconocimiento, conciencia y reconexión con nuestra esencia.
¿De qué sirve desarrollar aquello que hacemos si, en el proceso, nos alejamos de quienes somos?

Desde pequeños, aprendemos a adaptarnos para ser aceptados, amados y reconocidos. Asumimos roles, creamos personas, adoptamos creencias y, muchas veces, hacemos todo esto de forma tan inconsciente que llegamos a la edad adulta sin darnos cuenta de que parte de aquello que llamamos “yo” fue, en realidad, construido para responder a las expectativas, las experiencias y las necesidades del entorno en el que crecimos.
Quizás esta sea una de las preguntas más profundas de nuestro camino:
¿Quién soy yo más allá de todo aquello que aprendí a ser?
Es cuando sentimos la necesidad de emprender el camino de regreso a nosotros mismos, para el desarrollo de nuestro Ser como ser humano y para el rescate de nuestra propia identidad.
Es un proceso de reconectar, reconocer y recordar.
Reconectamos con nosotros mismos para retirar, poco a poco, aquello que fuimos colocando sobre nuestra esencia.
Reconocer quiénes somos en esencia: el ser único que habita en nosotros.
Recordar aquello que sentíamos antes de aprender a ocultarlo; aquello que deseábamos antes de aprender a agradar; recordar quiénes somos antes de creer que necesitábamos ser otra persona para merecer amor, reconocimiento o pertenencia.
Es en ese espacio de pausa donde comienza el verdadero encuentro con nosotros mismos y la conexión consciente con la naturaleza y con el universo.

La importancia del Reiki en este proceso
El Reiki es la armonización de nuestra energía vital con la energía del universo.
Puede, así, ser utilizado como una herramienta de apoyo al equilibrio, al autocuidado, a la presencia y al autoconocimiento.
Durante la aplicación del Reiki, creamos un espacio de pausa en un día a día tantas veces marcado por la prisa y el exceso de estímulos.
Cuando paramos, comenzamos a escuchar aquello que habitualmente queda silenciado: emociones, necesidades, pensamientos y señales internas que piden nuestra atención.
Y, cuando comenzamos a mirar hacia dentro, también empezamos a comprender mejor quiénes somos, cómo funcionamos y aquello que necesitamos transformar.
Más que una técnica de curación energética, el Reiki posee también una dimensión filosófica a través de los cinco principios, que pueden vivirse como orientaciones para la vida cotidiana.
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Ellos nos invitan a cultivar una mayor presencia, confianza, compasión, altruismo y gratitud, y también a reflexionar sobre la forma en que pensamos, sentimos y actuamos, incluso en consonancia con nuestra forma de trabajar.
Su verdadera integración ocurre cuando llevamos esta conciencia a nuestra vida: a las relaciones, a la familia, al trabajo, a nuestras elecciones y a la forma en que nos tratamos.

Porque desarrollarse como ser humano no significa convertirse en una persona perfecta.
Significa dejar de reaccionar automáticamente y volverse más consciente; percibir los patrones antes de continuar repitiéndolos; aprender a reconocer y expresar las emociones; establecer límites; dejar de vivir únicamente para responder a las expectativas de los demás y también tomar decisiones más alineadas con nuestra esencia.
El desarrollo humano ocurre cuando estamos dispuestos a mirar hacia dentro, reconocer y acoger aquello que necesitamos mejorar y asumir la responsabilidad por esa elección.
Es un proceso interno que pasa por el autoconocimiento.
Es en esta dimensión donde, para mí, el Reiki encuentra uno de sus mayores valores.
No solamente como una práctica energética, sino como un camino que puede apoyar al ser humano en el proceso de reconocerse y acercarse nuevamente a su esencia.
Existe en cada ser humano una dimensión esencial vinculada al amor, a la paz, a la sabiduría y a la conciencia.
La esencia no se crea, pero necesita ser reconocida.

Desarrollo personal y desarrollo humano
El desarrollo personal y el desarrollo humano no son caminos separados, sino dos dimensiones de un mismo proceso.
El desarrollo personal nos ayuda a adquirir herramientas, competencias y recursos para vivir mejor, mientras que el desarrollo humano nos invita a utilizar estas herramientas de una manera más alineada con nuestra forma de ser y estar.
Es como cuidar un automóvil.
Podemos pintar la carrocería, poner neumáticos nuevos, cambiar los accesorios y mejorar su apariencia.
Pero, si el motor no funciona bien, llegará un momento en que nos daremos cuenta de que no basta con trabajar en el exterior.
Es necesario mirar hacia dentro. Es necesario cuidar el motor.

El desarrollo humano también puede comprenderse como el desarrollo de nuestra dimensión espiritual, y el Reiki como uno de los caminos que nos ayuda en este recorrido.
El Reiki es un regalo que está al alcance de todos para sanar, ser y expresar el amor divino que existe en la esencia de cada uno de nosotros.
¡Con amor!
Wanda Álfama
Mestre y Formadora de Reiki

Wanda Álfama es fundadora de AMA Terapias Holísticas, creado en la ciudad de Praia, Cabo Verde, con el propósito de ampliar el acceso a las terapias holísticas y al conocimiento sobre Reiki.
Su trayectoria comenzó en 2004, en Portugal, a partir de una inquietud sobre la ausencia de amor en las relaciones humanas. Esta búsqueda la condujo por un camino de autoconocimiento y formación, con estudios realizados en Portugal y Brasil.
Es Maestra y Formadora en Reiki Tradicional y miembro de la Asociación Portuguesa de Reiki. Su actividad reúne diferentes herramientas y enfoques, entre ellos: Reiki Tradicional, Mesas Radiônicas, Mesas Psiónicas, Resonancia Esmeralda, Karuna, Cristaloterapia, Terapia Pránica, Constelaciones Familiares, ThetaHealing, Aromaterapia, Fitoterapia, Flores de Bach, Tarot y Oráculos.